Publicado por Fátima Vilela el 2 de noviembre de 2018 11:37:00 CET

La seguridad del paciente es la dimensión esencial de la calidad asistencial. Implica desarrollar estrategias para reducir el riesgo de ocasionar daño innecesario, al paciente, asociado a la atención sanitaria. Hoy publicamos con la ponencia de Fátima Vilela Vilar, la responsable de nuestro departamento de Calidad, que impartió en XXXVI Congreso de la SECA (Sociedad Española de Calidad Asistencial) en Burgos los pasados 17, 18 y 19 de este mes de octubre; centrado en la evolución y progreso de la Calidad Asistencial, analizando nuestro presente e identificando las claves del futuro de una asistencia de calidad, sin renunciar a la excelencia.

Los sistemas sanitarios son organizaciones de alto riesgo donde la probabilidad de que algo vaya mal y se produzcan errores es alta. La gestión del riesgo supone desarrollar actividades clínicas y administrativas específicas para controlar el riesgo asociado a la atención sanitaria. Implica la identificación y análisis de los riesgos a través de herramientas estructuradas y la propuesta de soluciones para mejorar la seguridad de la atención sanitaria.

El objetivo principal del proyecto es diseñar una metodología de gestión de riesgos para la seguridad del paciente en base a la norma UNE 179003 de Gestión de Riesgos Sanitarios con el fin de:

  Identificar y valorar los riesgos a los que está sometido el paciente.

  Reducir los incidentes y los eventos adversos debidos a la atención sanitaria.

  Reducir o eliminar los peligros a los que pueda está sometido el paciente en su tránsito por el sistema sanitario.

  Gestionar de forma proactiva los riesgos.

  Minimización de costes y recursos asistenciales.

La gestión de riesgos en los servicios sanitarios es el conjunto de actividades destinadas a identificar, evaluar y reducir o eliminar el riesgo de que se produzca un suceso adverso que afecte a las personas o a la organización y se ha estructurado en tres fases:

  1. Identificación del riesgo.
    A través de diferentes fuentes de información como la documentación clínica, información de los profesionales, indicadores, sistemas de vigilancia, sistemas de notificación, reclamaciones, encuestas a pacientes…
  2. Análisis y evaluación del riesgo determinando la probabilidad de ocurrencia, las consecuencias del riesgo en caso de que se produzca y la posibilidad de prevención/detección con los controles que se encuentran implantados en la organización. Según su probabilidad, los riesgos se clasifican en: RARO (1), IMPROBABLE (2), POSIBLE (3), PROBABLE (4), CASI CIERTO (5). Según sus consecuencias, en: INSIGNIFICANTE (1), BAJA GRAVEDAD (5), GRAVE (10), MUY GRAVE (15), EXTREMO O CATASTRÓFICO (25) y según la probabilidad de pervención/detención en: CASI SEGURA (1), ALTA (2), MEDIA (3), BAJA (4), CASI IMPOSIBLE/ REMOTA (5).
    Una vez valorada la probabilidad (P), la gravedad de las consecuencias (G) y la posibilidad de Prevención/detección (D) se calcula el Número de Prioridad de riesgo (NPR= PxGxD). Los NPR obtenidos, forman la base para la toma de decisiones y su prioridad, clasificándose en: ACEPTABLE (NPR < 25), MODERADO (25 < NPR < 45), SEVERO (45 < NPR < 65), EXTREMO (NPR > 65)
  3. Elaboración de planes de acción que podrán ir destinados a la erradicación, reducción o mitigación del riesgo.
    Se han identificado un total de 200 riesgos en la organización de los cuales, según el NPR, 98 han resultado aceptables, 57 moderados 36 severos y 9 extremos.

Si quiere conocer más a fondo cómo hacemos la gestión de riesgos en el Hospital, puede descargarse el pdf completo de la ponencia aquí o pulsando en la imagen inferior..